A casi una semana de aprobada finalmente la Ley de Bases y que el presidente Javier Milei anunciase la “fase 2” de su programa libertario, sumó -sorpresivamente- dudas sobre el plan económico y, también, un rival inesperado. No habían pasado 72 horas de esos dos hechos cuando el expresidente Mauricio Macri, quien apoyó fervientemente a Milei en las elecciones del año pasado, alzó su voz, disconforme, no con el modelo sino con las formas. Lo hizo a través de la Fundación Pensar, el think tank del Pro, el partido que fundó en los inicios del 2000 y con el que accedió a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y, luego, a la presidencia de la Nación. Este miércoles, Macri -ofuscado hace tiempo porque el líder libertario le metió a su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, como cuña para pelearle la interna partidaria- hizo oír su voz altisonante nuevamente. El expresidente apoyó tajantemente el reclamo de su primo y jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, de que la Nación le devuelva los fondos que el exmandatario Alberto Fernández le quitó a CABA y que la Corte ordenó restituir. Sobre las críticas de la Fundación Pensar, el Gobierno prefirió ignorarlas. “Ni las leímos”, aseveró pícaramente el vocero presidencial, dejando traslucir la incomodidad por semejante crítica de un aliado. De esa forma, a Milei le salió una llaga donde más le duele: en su propio cuerpo. Lo cierto es que, como anticipó Parlamentario.com esta semana, ambos deberían verse las caras el próximo 9 de julio, en Tucumán, cuando Milei firme con gobernadores el denominada Pacto de Mayo, que contiene una decena de deseos sobre política doméstica para consensuar Ahora se teme que Macri no concurra al convite y se sospecha que la idea del desplante sería arruinarle un acuerdo político que Milei lo necesita para su gobernabilidad, sabido es que tiene minoría en ambas cámaras legislativas. Pero el ruido que causó ese “viernes negro” para el Gobierno también al alcanzó y lastima a la economía, ya que el dólar blue pegó un salto importante y los mercados reaccionaron en forma negativa. La pérdida de credibilidad de las medidas anunciadas por Milei y, luego, por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, hasta fueron observadas por “fuego anigo” de economistas cercanos, como Fausto Spotorno. Incluso este miércoles se hablaba incluso en los mercados de que Caputo había quedado muy debilitado. Por eso, rápido de reflejos, mandó al Congreso un anticipo de préstamo con una inflación que orilla el 140% y un dólar oficial a 1.016. El ministro buscó acallar el ruido que había en la City de su reemplazo. Hasta tenía nombre su sucesión. Este jueves Milei irá a San Juan a lanzar un Plan de Alfabetización, nada menos que con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien salvó su pellejo parece ser solo por ser amiga personal del Presidente, ya que su cartera fue blanco de errores, denuncias y críticas cruzadas. Este viernes, hasta ahora, será la asunción de Federico Sturzenegger, el asesor presidencial y autor del DNU 70/23, la primera norma libertaria con la que se inició la desregulación de la economía en la era Milei. El jefe de Estado le tomará juramento como ministro -se desconoce el nombre del ministerio- y ya adelantó que el economista -peleado hace años con el ministro Caputo- no sé encargará del desguace del Estado ni de las privatizaciones sino de continuar desregulando la economía. Por eso, adelantó que su primera tarea será mandar al Congreso un centenar de leyes que quedaron vetustas, en un paquete que llamó la “Ley de Hojarasca”.

Por redaccion

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