En una nueva aparición pública con tono político, el expresidente Mauricio Macri lanzó cuestionamientos hacia Javier Milei por lo que definió como una actitud “intolerante” frente a las críticas y una conducción con rasgos de “caudillo”. Lo hizo durante el Foro de Presidentes sobre Política y Democracia organizado por la Universidad Austral, donde compartió panel con el exmandatario uruguayo Julio María Sanguinetti.
Aunque volvió a expresar su respaldo al programa económico impulsado por la Casa Rosada, Macri marcó diferencias respecto del estilo de conducción libertario. Según planteó, el país necesita una etapa basada en la construcción institucional y en equipos de gestión, más que en figuras individuales. En ese sentido, reivindicó el perfil técnico y organizativo del Pro.
“El próximo paso no es solamente desarmar lo que está mal, sino construir algo duradero”, sostuvo el líder amarillo, quien comparó el proceso político con una obra de ingeniería que requiere planificación y método. También remarcó la importancia de rodearse de dirigentes capaces de señalar errores y cuestionó la escasa tolerancia del oficialismo frente a opiniones críticas.
Durante la entrevista con la periodista Florencia Donovan, Macri insistió en que la Argentina debe dejar atrás los personalismos y los “ismos” que, según afirmó, dificultaron la consolidación democrática. En esa línea, recordó la interna presidencial de Juntos por el Cambio en 2023 y aseguró que buscó promover una alternativa que superara la lógica de liderazgos centrados en una sola figura.
Sin nombrarlo directamente en algunos pasajes, el expresidente deslizó críticas hacia Milei por presentarse como una figura salvadora. Incluso afirmó que el mandatario “se siente como un profeta”, en referencia a la centralidad que ocupa dentro de La Libertad Avanza.
Pese a las diferencias, Macri mantuvo su apoyo a la orientación económica del Gobierno y destacó la apertura internacional impulsada en los últimos años. Además, pidió que el peronismo avance hacia posiciones más moderadas y compatibles con esas políticas.
El exmandatario también aprovechó para responderle a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, quien había advertido que una eventual candidatura presidencial de Macri podría dividir al electorado de derecha y beneficiar al kirchnerismo. “Preguntale a Cristina si favorecimos al kirchnerismo”, retrucó con ironía.
Mientras tanto, dentro del Pro continúan las señales a favor de una posible postulación presidencial de Macri en 2027. Aunque el partido evita confirmaciones, dirigentes cercanos al expresidente impulsan su figura en distintas actividades y recorridas federales. Este jueves continuará su agenda política en Mendoza, donde buscará fortalecer la estructura partidaria en el interior del país.
